Miquel, mecánico: dice que el 98% de los coches llevan turbo y que, para alargar su vida útil, hay que hacer los mantenimientos a los 10.000 kilómetros

  • Sustituir el turbocompresor cuando falla cuesta entre 1.000 y 1.500 euros

  • Para evitarlo, el mecánico recomienda calentar el aceite antes de exigir el motor y esperar un rato al ralentí antes de apagarlo

Turbo De Coche Alragar Vida
Sin comentarios Facebook Twitter Flipboard E-mail
redaccion-watmag

WATMag

Redacción
redaccion-watmag

WATMag

Redacción

No hace falta ser mecánico para conducir, y la prueba somos casi todos: sólo solemos mirar el nivel del aceite y la presión de los neumáticos (con suerte). Pero hay una pieza presente en casi todos los coches actuales en las que se debería poner el foco, y porque es cara de arreglar: el turbo. 

Miquel, un mecánico que reparte consejos en TikTok, según Motorpasión, tiene una receta para que dure: hacer los mantenimientos a los 10.000 o 15.000 kilómetros en lugar de a los 30.000. La razón es que, a su juicio, pasado ese punto los conductos de engrase se taponan de residuos y el turbo se queda sin lubricación.

Miquel asegura que el 98% de los coches modernos lleva un turbo como norma general. El turbocompresor aprovecha los gases de escape para mover una turbina que da al motor más presión de aire y, según km77, mejora su rendimiento. Usualmente, un motor pequeño con turbo saca más caballos que uno sin él, y gasta menos al quemar el combustible con más eficiencia, pero como toda pieza mecánica falla con el tiempo.

Y la factura de cambiar uno averiado puede costarnos un pico de entre 1.000 y 1.500 euros, de ahí que lo aconsejable sea alargar su vida útil cuanto más, mejor. Los consejos de Miquel empiezan por lo sencillo: tras arrancar, esperar a que el aceite se caliente antes de exigir nada al motor y, tras un viaje largo, aguantar unos minutos al ralentí antes de pararlo. 

Manuales de usuario del vehículo como el de Kia recomiendan para un motor turbo estar al ralentí aproximadamente un minuto tras conducir a alta velocidad o con mucha carga, pero desaconsejan apagarlo de golpe porque pueden dañar el motor o el componente. Igualmente, el intervalo de 10.000 o 15.000 kilómetros es el criterio de un mecánico, y cada maestrillo tiene su librillo, con lo que lo ideal es siempre consultar con más de un experto y ceñirnos a las recomendaciones del fabricante, pero no está de más tener estas recomendaciones. 

Foto | Affonso Jr (vía Pexels)


Inicio