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Soy Una Pringada rompe la espiral del silencio y habla sobre la importancia de ir al psicólogo a tratar nuestras taras

Soy Una Pringada rompe la espiral del silencio y habla sobre la importancia de ir al psicólogo a tratar nuestras taras
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En 2018 ir al psicólogo no debería de ser un tema tabú, pero lamentablemente lo sigue siendo y todavía hay personas que se niegan a pedir ayuda a la hora de gestionar sus emociones. En el lado contrario de esta postura, Esti Quesada no solo habla de su experiencia con la terapia, sino que lleva años desnudándose emocionalmente haciendo de su canal de Youtube su rincón de desahogo particular.

Explicar el origen de tu conducta a todo Youtube es un acto de generosidad

Cualquier persona que haya seguido la trayectoria en Youtube de Soy Una Pringada sabrá diferenciar perfectamente en qué momentos de los vídeos habla Esti y en cuáles emerge el personaje. Este último vídeo es precisamente tan especial porque Soy Una Pringada no interrumpe casi a Esti. ¿Resultado? Esti se sincera y explica cómo la terapia le está ayudando a conocerse a sí misma e identificar de dónde vienen ciertas emociones o comportamientos.

Y eso, amigos míos, es un rayo de luz para todas aquellas personas que se encuentren pasando un mal momento. Si con 15 años ves que uno de tus referentes de opinión acude al psicólogo a resolver sus problemas, es más fácil que interiorices la terapia como algo normal a lo que recurrir si lo necesitas.

Esti ha dicho en muchos de sus vídeos que le han hecho bullying, que se ha querido suicidar, que padece ansiedad, que tiene heterofobia, etc, etc. Y, aunque cada uno de los puntos anteriores han sido enfocados desde el sarcasmo y el humor negro más absoluto, no deja de tratarse de una realidad que como ser humano le afecta y le hace enfocar las situaciones presentes de una forma o de otra.

Así, ella cuenta cómo en su terapia actual le han ayudado a identificar las distintas versiones de sí misma que conforman su personalidad. De esta forma, la directora de 'Looser' puede reconocer y colocar en el lugar adecuado todas aquellas emociones o comportamientos que antes no comprendía.

No somos conscientes de los adictos que somos a internet

Al hilo del análisis psicológico que la propia Esti reconoce hacerse en exceso, ha identificado algo que probablemente nos pase a todos en mayor o menor medida: la adicción al contenido vacío de internet. Ella misma se ha dado cuenta de que al estar tan metida en la búsqueda de youtubers que le dan vergüenza ajena ha comenzado a "perder el interés" por otro tipo de contenido que antes le flipaba:

Es una lucha interna de dos demonios. Uno que quiere alimentar la vergüenza ajena todo el rato y otro que me dice "cariño, ya vale, ¿no? Ponte una peli de Lars Von Trier o una serie de estas de moderna de HBO. No sé...Haz algo con tu puta vida que no sea tirarte en el sofá a ver vídeos", explica en el vídeo.

La "adicción a la vergüenza ajena" que preocupa a Esti no deja de ser uno de los males endémicos de la sociedad actual y, concretamente, de nuestra generación. El guilty pleasure que la aleja de consumir el cine de autor que siempre le ha gustado son los vídeos de Irina Cosmopolitan, pero seguramente todos tengamos nuestro sucedáneo. O si no, hazte las siguientes preguntas. ¿Cuántas veces miras el móvil cuando lees un libro? ¿Y cuándo ves una serie? ¿Cuántas veces has dejado que la reproducción automática de Youtube te lleve a vídeos absurdos que miras mientras ves stories? Pues eso.

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