Ruth Lorenzo tenía diez años y ya trabajaba. Al salir del colegio ordenaba el almacén de un restaurante en Estados Unidos y los fines de semana limpiaba la casa de una señora. Lo contó la cantante en una entrevista con la revista ELLE: “A los 10 años, como inmigrante ilegal en Estados Unidos, ordenaba el almacén de un restaurante después del cole. Los fines de semana, iba a limpiar la casa de una señora. Pero, a pesar de esto, siempre supe que iba a ser cantante”.
No era la primera vez que Lorenzo, que representó a España en Eurovisión 2014, hablaba de su infancia. El 1 de septiembre de 2020 fue la primera invitada de ‘Samanta y la vida de’, el programa de Samanta Villar en Cuatro, como recoge la crónica del estreno en verTele. Allí habló del descubrimiento que más la marcó: “Fue una infancia muy removida, saber que mi padre no era mi padre biológico… eso te cambia, te das cuenta de que la vida no es lo que tú crees que es.
En el mismo programa, su madre, Eva Pascual, contó emocionada cómo llegó Ruth a su vida, según ese mismo texto de El Español: “Ruth no fue buscada, fue una historia muy dura… Yo tenía un amante”. Y añadió sobre aquel hombre: “Vino a darme el dinero para que abortara”.
¿Y cómo encajó todo aquello una niña? Mal, y sin que nadie en casa se diera cuenta. Según El Español, la cantante reconoció, también emocionada, que llegó a autolesionarse cuando pensaba que había hecho algo mal, que había fracasado o que podía ser una decepción para su madre.
Lo que no perdió fue la vocación. En 2008, con 25 años (nació el 10 de noviembre de 1982), se presentó a la edición británica de ‘X Factor’. A aquella temporada se habían apuntado más de 182.000 aspirantes, según una columna del Mirror de agosto de 2008. Lorenzo terminó en quinta posición y se convirtió en una cara popularísima en Reino Unido. Aquello le valió un lucrativo contrato discográfico para sacar hasta cinco discos, valorado en dos millones de euros.
Eso sí, ella misma acabó renunciando a él. Lo explicó en el programa de Cuatro: “Fueron un cúmulo de cosas, pero EMI cayó en quiebra, yo había pasado por cinco directores artísticos y cada uno tenía una visión diferente de lo que se suponía que yo tenía que ser”. Y la decisión salió cara: según El Español, contó que tuvo que devolver mucho dinero y que llegó a robar comida en supermercados de Londres. Lo más surrealista es que para entonces ya era famosa: la gente le pedía fotos al salir del supermercado y ella llevaba huevos robados en los bolsillos.
Foto | Albin Olsson (Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0)
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