Hay graneros que guardan cosechas, y graneros que guardan coches. En uno de Lincolnshire, al este de Inglaterra, un Citroën BX 16RS pasó 38 años (de 1988 a 2026) sin moverse, y su dueño además era ingeniero de reactores de la Real Fuerza Aérea británica (RAF), pero no uno cualquiera, sino uno de los que trabajó en el equipo del Thrust 2, el vehículo con motor a reacción que batió el récord mundial de velocidad en tierra en 1983.
Esta curiosa coincidencia es el nucleo del hallazgo documentado por el creador de contenido Jonny Smith en un vídeo de su canal The Late Brake Show. ¿Y cómo llega un coche así a un granero? El ingeniero compró el BX nuevo en 1983 y lo matriculó sólo unos días después del récord. Lo usó cinco años, pero en 1988 lo aparcó con 47.450 millas (unos 76.000 kilómetros) y no volvió a conducirlo. Pensaba dárselo a una de sus hijas cuando se sacara el carné, pero el tiempo convirtió ese plan en un largo olvido, y por desgracia el ingeniero falleció a finales de 2024.
La cuestión es que lo que encontró Smith no invita a la nostalgia: el óxido se ha comido piezas que esperaba intactas, los ratones han hecho del coche su refugio, falta una rueda, y el morro descansaba sobre troncos. Sospecha, además, que el techo del granero tiene una gotera. Para el intento de rescate se inflaron los neumáticos, y un especialista en Citroën revisó el motor, aunque no pudo arrancarlo, y el coche volvió al granero. La hija del fallecido ingeniero espera que alguien se enamore algún día del BX, lo compre y lo devuelva a su estado original.
Lo curioso de esta historia es la relación que tuvo el propietario de este coche del 83 con el proyecto Thrust 2. El 4 de octubre de 1983, en el desierto de Black Rock (Nevada), Richard Noble lo llevó a una media de 633,468 millas por hora en dos pasadas, unos 1.019 km/h, según la crónica de Motor Sport de noviembre de 1983. Lo impulsaba un motor a reacción Rolls-Royce Avon, según la misma crónica. Desde luego, es todo un contraste con el BX 16RS.
Llevaba un 1.6 de gasolina de cuatro cilindros con 92 hp (94 CV) y 137 Nm de par. Pesaba unos 940 kg, tardaba unos 13,5 segundos en alcanzar 60 mph (unos 97 km/h) y no pasaba de 176 km/h. Lo diseñó Marcello Gandini y se fabricó entre 1982 y 1994, con 2.315.739 unidades, según el mismo medio. La hija del dueño recuerda también viajar atrás sin cinturón con su hermana pequeña y marearse, probablemente por la suspensión hidroneumática. Fue clave en el DS de 1955 y, el C5 es el último modelo de Citroën en montarla. Con todo, el ingeniero que lo poseía paso de de los 1.019 km/h de Nevada a un BX sobre troncos en Lincolnshire.
Foto | The Late Brake Show (vía YouTube)
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