Los hogares y pymes con tarifa regulada de gas pagarán este invierno menos de lo que cuesta realmente su suministro, pero no gratis. El Real Decreto-ley 25/2026, de 29 de septiembre, limita al 35 % el incremento del coste de la materia prima que se aplica en la Tarifa de Último Recurso (TUR) desde el 1 de octubre. Es una manera de solventar el impacto de la Guerra EEUU-Irán en los consumidores, que hizo que el gas superase los 80 €/MWh en la UE durante la segunda semana de septiembre. La parte que no se cobra ahora se cargará en las facturas a partir de 2027, con intereses con intereses.
Cuánto sube ahora: Según el Ministerio para la Transición Ecológica, sin el tope la TUR habría subido más de un 45 % en la revisión de octubre, y con él el incremento se queda en torno al 15 %. Los precios definitivos ya están publicados en el BOE del 1 de octubre: el término variable sube un 22 %, según el cálculo del comparador ROAMS. La OCU estima que que un hogar con un consumo de 9.000 kWh al año habría pasado de unos 590 euros a entre 900 y 910 sin la medida. Con ella, la factura anual rondará los 703 euros. Los casi 200 euros de diferencia son los que quedan aplazados.
Cuándo y cómo se devuelve: En las siguientes revisiones trimestrales, la subida del coste del gas quedará limitada al 15 % hasta que se recupere el déficit generado, según el Ministerio. La devolución empezará con la revisión del 1 de enero de 2027 y llevará un interés del 3,22 %, según esdiario.
La OCU hace una una lectura menos tranquilizadora: desde abril de 2027 la tarifa volvería a calcularse sin límites, por lo que toda la deuda acumulada en invierno podría cobrarse en un solo trimestre.
Salir de la TUR no borra la deuda: Quien se pase al mercado libre tendrá que abonar la parte media de deuda pendiente, con independencia de lo que haya consumido. La resolución de la TUR fija esa deuda media unitaria acumulada en 2,051412 céntimos por kWh, antes de impuestos. Es parecido a la permanencia de los contratos móviles, pero según la OCU, con una penalización que el usuario desconoce.
La diferencia con 2022: No es la primera vez que se topa la TUR. Durante la crisis de Ucrania, el déficit se financió con un crédito extraordinario de 3.000 millones de euros con cargo a los Presupuestos Generales del Estado. Esta vez lo pagan los propios usuarios. La OCU reclama volver a aquel modelo y que no se penalice a quien quiera cambiar de comercializadora.
A quién afecta: La TUR tiene unos 3,1 millones de consumidores. Para saber si es su caso, compruebe que en la factura aparece "Tarifa de Último Recurso" o "TUR" y que la comercializadora es una de las cuatro de referencia: Comercializadora Regulada Gas & Power (Naturgy), Energía XXI (Endesa), Curenergía (Iberdrola) o Baser COR (TotalEnergies).
Ver 0 comentarios