Amaia y Alfred están uniendo a la España millennial con la generación de Radio 3

Aunque a estas alturas ya no debería, el anuncio del concierto de Amaia & Alfred (¿tienen ya nombre artístico conjunto o ponemos el de shippear?) con peñita indie como Zahara o Love of Lesbian nos sorprendió. Y digo que no debería porque los piropos mutuos han sido retransmitidos por ambos lados desde el inicio de OT. Aún así, verles a todos juntos sobre un escenario no deja de golpear un poco en la parte del cerebro donde tengamos los paradigmas a todos aquellos que hemos seguido las trayectorias de estos artistas y bandas no relacionadas con el mainstream.

Breve historia del indie español

Hace justo una década, y tomando como referencia la salida (y posterior boom) de ‘Un día en el mundo’, álbum debut de Vetusta Morla, se inició una marejada musical. Independientemente de números (discos ya no venden ni unos ni otros), la popularidad creciente de bandas como la madrileña, los propios Love of Lesbian, Sidonie o Lori Meyers, originó que el movimiento indie dejara de ser tal. Los festivales musicales se convirtieron en “Oropesa del Mar, ciudad de vacaciones” y la línea entre lo comercial y lo independiente comenzó a quedar difusa.

Las bandas antes mencionadas fueron las primeras en apoyarse en YouTube y las redes sociales para difundir su música. Sin ir más lejos, y como ya comentamos, gran parte de los primeros exploradores en llegar a la música de Zahara la conocieron gracias a este vídeo que subió a la plataforma.

¿Se cierra la transición con el concierto de "Amaia, Alfred y amigos"?

Paralelamente a este fenómeno "minoritario de masas", el tsunami OT que cambió para siempre el paradigma musical español se apagaba. La última edición de Telecinco precipitaba su fin y se iniciaba así un silencio de varios años que duró hasta que unos nuevos muchachitos revivían el programa, el formato y la música pop patria. Ya está contando y no lo vamos a repetir (esta vez es verdad).

Amaia y Alfred, avanzadilla de la nueva generación de triunfitos y los más talentosos, acabaron resultando un nuevo prototipo de artista mainstream. Con un pie en bandas y artistas fuera de lo comercial y con otro (el más visible) en la mayor plataforma audiovisual de los últimos años: INTERNET. Sí, así en bruto y sin cortar.

Pero para ser justos, desgranar el asunto y otorgar a cada uno su trozo de pan, plataformas como YouTube y el saber aunar la marca OT con Playz por parte de RTVE, ha supuesto un matrimonio perfecto que hasta ha provocado un efecto rebote donde parte de los ídolos musicales de Alfred, Amaia y compañía se han visto beneficiados (esto no pasó en la primera edición del programa, por cierto).

De pronto, dos generaciones alejadas en gustos, aficiones, referentes y vivencias, se vieron frente a frente. Los millennials más tardíos y la generación Z se topaban con bandas como Love of Lesbian y artistas como Zahara. Por su parte, los proto-millennials, generación X y algún veterano (los que crecieron con los conciertos de Radio3), se asustaron al verse disfrutar de OT y descubrir plataformas digitales.

Con la emisión en directo a través de PlayZ y su posterior publicación en YouTube tenemos la ejemplificación de todo este relato. La unión entre varias generaciones y la manera de entender la cultura, su consumo y a sus creadores. Músicos que pasan los 40 como Santi Balmes (pero que siempre entendieron la importancia de YouTube o las redes), medios tan puros en la difusión de música indie como Jeneseispop, plataformas que apuestan por los artistas digitales, Amaia, Alfred y los espectadores que en menos de 24 horas han dado al play en 70 mil ocasiones ya lo han entendido.

Ver todos los comentarios en https://www.thewatmag.com

VER 0 Comentario

Portada de WATmag