Un pueblo inglés de 350 vecinos vota independizarse de Reino Unido porque quieren enviarles 1.250 solicitantes de asilo

Piddington
  • El concejo de Piddington, en Oxfordshire, convocó un referéndum simbólico contra el plan de alojar a 1.256 hombres en la antigua base MoD Bicester

  • Ganó la secesión por 285 votos a 26, y el pueblo ya se presenta como el "Principado de Piddington"

Piddington, una aldea de Oxfordshire con unos 350 vecinos, ha votado separarse del Reino Unido. Lo ha hecho en un referéndum simbólico, sin ningún efecto legal, con el que protesta contra el plan del Gobierno británico de instalar a 1.256 solicitantes de asilo en una antigua base militar junto al pueblo, como cuentan en El Español.

El resultado de ese referéndum se daba a conocer el 16 de septiembre, con 285 votos a favor de la independencia, sólo 26 en contra y una papeleta nula. Más leña al fuego para un primer ministro, Andy Burnham, pocos días después de que los independentistas escoceses, galeses y norirlandeses se reunieran para pactar cooperar en su salida del Reino Unido.

El día elegido para la votación fue el 15 de septiembre, y no por casualidad. Cada año, esa jornada se celebra el Día de la Batalla de Inglaterra para recordar que, en esa fecha pero en 1940, la aviación británica frenó a la Luftwaffe en la Segunda Guerra Mundial.

El motivo para la independencia

Dentro de su plan para sacar a los solicitantes de asilo en el Reino Unido, el Gobierno laborista británico quiere llevarlos a antiguas instalaciones militares como la base de la discordia, MoD Bicester, un antiguo recinto del Ministerio de Defensa a menos de un kilómetro de Piddington.

Tras la votación, el concejal Joe Marshall lo que pase a partir de él dependerá de cuánto esté dispuesto a escucharles el Gobierno. Son unas cuantas medidas las que barajan, Por ejemplo, "cambiar el nombre del pueblo es una de las cosas". Marshall incluso tiene un referente. "Ya le he hablado a la gente del Principado de Sealand, que está por algún sitio frente a la costa de Norwich". El concejal dice que esa micronación tiene "sus propias elecciones nacionales", su propio sello y "su propia tarjeta simbólica de ciudadanía". 

Piddington

Se trata de una antigua plataforma petrolífera situada frente a Harwich, a unos 11 kilómetros de la costa. "Lo que haríamos, más que nada, es animar a otras zonas que no están de acuerdo con lo que pasa en las suyas a presionar por algo parecido", añadía.

El presidente del concejo, Tim McNally, también se acordaba de la fecha: "ayer fue el aniversario de la Batalla de Inglaterra y, para nosotros, ha sido la batalla por Gran Bretaña". Aprovechaba además para mandar un recado: "sólo quiero decirle algo a Andy Burnham, primer ministro de este gran, gran país en el que vivimos, al presidente de la Cámara de los Lores, al de los Comunes, a Kemi Badenoch, que es la líder de la oposición, y a todas las oposiciones en la sombra: esto es un ejemplo de democracia en funcionamiento".

Desde el Gobierno respondía Lisa Nandy, ministra de Cultura, que defendía que no es aceptable que toda la carga "recaiga en las comunidades más pobres". "Heredamos un enorme atasco en las solicitudes de asilo", aunque aseguraba que están acelerando la tramitación. También recordaba que en algunos barrios casi una de cada dos casas se ha convertido en una vivienda compartida (HMO, por sus siglas en inglés), "y eso no está bien".

McNally no acepta que los presenten como un pueblo acomodado. Lo que le preocupa, según el mismo diario británico, es lo que ya están perdiendo los vecinos: "El valor de las casas ha caído. Se han cancelado varias compraventas. Ha habido bancos que han retirado hipotecas". Gente con las pensiones invertidas en su vivienda, añade, ha tenido que volver a tasarla. "Este pueblo no es más rico que cualquier otro del país", insistía. "La gente trabaja muy duro, y ha trabajado duro para ganar lo que tiene", aunque, según lamentaba, no han tenido "ninguna participación" en el proceso.

El Ministerio del Interior, por su parte, saca a relucir el ahorro. "El Gobierno está cerrando todos los hoteles para solicitantes de asilo, ahorrando a los contribuyentes más de 1.000 millones de libras en ayudas al asilo desde las elecciones" según un portavoz del mismo: esto supone unos 1.180 millones de euros al cambio.

En el mismo comunicado, el departamento explica que trabaja para repartir "de forma justa" a los solicitantes por todo el país, llevándolos a alojamientos alternativos, "incluidas antiguas instalaciones militares diseñadas para ser autosuficientes y reducir el impacto en la comunidad local". Asegura, además, que colabora con las autoridades locales y la policía "para garantizar la seguridad" de quienes viven alrededor.

Y falta les hace esa autosuficiencia, porque, según recuerdan desde el gobierno de Piddington, allí no tienen ni comisaría ni cafeterías o pubs. Por no tener, no tienen ni supermercado.

Imágenes | Wikimedia

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