Gonzalo Bernardos, economista, sobre la vivienda: "Lo hacen por unas personas que están viviendo de alquiler y quieren continuar por el precio y el tiempo que ellos quieran"

Gonzalo Bernardos Sobre Vivienda
  • El economista cargó en 'El Programa de Ana Rosa' contra los decretos de vivienda y contra el Sindicato de Inquilinas tras el desahucio de Maricarmen

  • Días después, el Congreso tumbó los decretos y Sánchez convocó elecciones para el 29 de noviembre, justo lo que Bernardos desaconsejaba

Gonzalo Bernardos, experto en economía, no se anduvo con rodeos al hablar de quienes encabezan las protestas por la vivienda. En 'El Programa de Ana Rosa', en Telecinco, lo dijo así, según recoge Semana en su sección Al día: "Nos tienen que decir que esto lo hacen por ellos, pero no, lo hacen por unas personas que están viviendo de alquiler y quieren continuar viviendo de alquiler por el precio que ellos quieran y por el tiempo que quieran".

La chispa había saltado días antes, cuando el 23 de septiembre de 2026 María del Carmen Abascal -Maricarmen, de 87 años y viviendo desde 1956 en el mismo piso de la calle Alcalde Sainz de Baranda, en el distrito madrileño de Retiro-, tuvo que abandonar su vivienda al ejecutarse su desahucio, l cuarto intento. La propietaria, la inmobiliaria Urbagestión, no reconocía la segunda subrogación de su contrato de renta antigua, como contaba Euronews ese mismo día.

Tres días después, miles de personas recorrieron el centro de Madrid bajo el lema "Ni una Maricarmen más": 25.000 según la Delegación del Gobierno, 300.000 según los convocantes, recogía el directo de elDiario.es. Y esa misma noche empezaron a plantarse tiendas en la Puerta del Sol.

Para Bernardos, el debate está condicionado por la emoción, y lo explicó con una comparación: "A mí me recuerda lo que está sucediendo ahora a la etapa del proceso independentista catalán. Se jugaba absolutamente con los sentimientos, y cualquier raciocinio que tenía sobre las ventajas o inconvenientes de la independencia era absolutamente secundario".

Su tesis es que algunas medidas pensadas para proteger a los inquilinos acaban dañando a los que menos tienen. Según él, "los principales afectados de los controles de precios son los inmigrantes recién llegados y además los españoles de menos poder adquisitivo, que son los que a mí más me preocupan".

¿El origen del problema? Para el economista, es algo de manual: "Clarísimamente tengo un problema de oferta", y lo defendió con cifras de construcción. Por ejemplo, "en 2025 se iniciaron 130.000 viviendas, en 1991 el primer dato histórico, con más de diez millones menos de habitantes, ya se iniciaron 205.000, y en 2006, 758.000". De ahí su receta, "Hay que hacer mucho más fácil construir, que sea menos costoso, y que las viviendas puedan, si lo necesitan, tener menos metros cuadrados".

El otro pilar de su argumento es quién pone los pisos en alquiler. Según Bernardos, el sector público "solo tiene el 1,8% de las viviendas del parque residencial español", y quienes alquilan "son pequeños propietarios, más del 90%". Su pronóstico es que muchos tirarán la toalla, y lo escenificó poniéndose en su piel: "Estoy harto de tener problemas, los que puedo tener con mi inquilino y los que me genera el Gobierno. Por lo tanto, la vendo y paso a invertir en renta fija, depósitos o bolsa". Remató que "este Gobierno, con estas medidas, agrava el problema muchísimo más".

La parte más polémica llegó con el Sindicato de Inquilinas (él lo llamó "de Inquilinos"), el colectivo que convocó la marcha y animó a la acampada de Sol, esa que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid se negó a desalojar el 7 de octubre pese a la petición de Isabel Díaz Ayuso. Bernardos afirmó que "cuando vemos quiénes representan al Sindicato de Inquilinos, ninguno es pobre, ninguno viene de familia humilde, todos son hijos de muy buena familia".

Y cerró con una lectura electoral, que es que el cree "que lo que ha hecho durante estos 10 días el PSOE le quita votos. El 77% de la población es propietaria de al menos una vivienda, y prácticamente cualquiera que sea propietario se ha sentido atacado". Por eso veía un error que Pedro Sánchez fuera ya a las urnas, "Si va a convocar elecciones próximamente en noviembre cometerá un grave error, porque la jugada no le va a salir bien". Su apuesta era que el presidente aguantaría "todo el tiempo que pueda".

Del plató a las urnas

El 2 de octubre, el mismo día en que Semana publicaba sus declaraciones, el Congreso tumbó los dos decretos de vivienda aprobados por el Consejo de Ministros el 29 de septiembre. Contra el primero votaron PP, Vox, Junts y UPN. El segundo cayó por 166 votos a favor y 184 en contra, con el PNV y Coalición Canaria sumados al no.

En sus líneas se contemplaba, entre otras cosas, una prórroga extraordinaria de dos años para los contratos que vencieran antes de finales de 2028, un tope del 2% a la subida anual de las rentas, la suspensión hasta 2030 de los desahucios de personas vulnerables sin alternativa habitacional y la renovación automática de los contratos tras cinco años.

El 5 de octubre, Sánchez disolvió las Cortes y convocó elecciones generales para el 29 de noviembre. Justo lo que Bernardos había desaconsejado. Al día siguiente, el Gobierno volvió a aprobar los decretos y los dejó en manos de la Diputación Permanente del Congreso, que prevé votarlos el 12 de noviembre, un día después de la huelga general por la vivienda. Eso sí: el de la renovación automática de los contratos no tiene asegurados los votos, según idealista/news.

Maricarmen no llegó a verlo. Murió el 7 de octubre en el hospital Gregorio Marañón de Madrid, cuando ya se había cerrado un acuerdo que le habría permitido volver a su casa, según la crónica de BBC News Mundo.

¿Cuadran las cifras?

Las que se pueden comprobar, en lo grueso, sí, y la construcción sigue lejísimos de la burbuja. Solo en vivienda libre se iniciaron 121.827 casas en 2025, según la estadística del Ministerio de Vivienda que recogía Europa Press en marzo, y el parque público de alquiler es mínimo: unas 318.000 viviendas, que cubren al 1,72% de los hogares, según los datos del Observatorio de Vivienda y Suelo que cita la OCU.

El 77% de propietarios depende de cómo se cuente, y más si nos ceñimos a la Encuesta de Condiciones de Vida del INE, que mide hogares y no personas, sitúa en el 73,3% los hogares con casa en propiedad en 2025. Algo menos, pero sigue siendo una mayoría muy amplia.

Lo de los "pequeños propietarios" tiene más miga. El Banco de España calculó que en 2021 más del 90% de los pisos alquilados como vivienda habitual a precio de mercado estaban en manos de personas físicas, como explicaba Xataka en octubre de 2024, pero persona física no siempre significa pequeño casero.

De hecho, un informe del Ministerio de Consumo y el CSIC publicado en abril de 2026, con datos fiscales de 2023, concluye que solo alrededor del 39% de las viviendas alquiladas pertenece a particulares con un único piso en alquiler. El 61% restante está en manos de multiarrendadores y personas jurídicas.

¿Y los controles de precios? Cataluña es el gran laboratorio, porque aplica el tope en zonas tensionadas desde marzo de 2024. Un estudio de Fernando Pinto, de la Universidad Rey Juan Carlos, para Fedea, publicado en junio de 2026, encontró un poco de las dos cosas. Entre el primer trimestre de 2024 y el último de 2025, el alquiler subió un 5,7% en Barcelona y en Cataluña, frente al 8,5% de Madrid y el 10,8% de España, pero los anuncios cayeron un 22,2% en Barcelona y un 20,5% en Cataluña, mientras en Madrid crecían un 3,9%.

La conclusión de Fedea es que la moderación favorece a quien ya tiene contrato, mientras quien busca piso encuentra menos oferta y más competencia: en Barcelona, unas 4,5 veces más solicitantes por anuncio que en Madrid. Lo cierto es que eso coincide con una parte de la advertencia de Bernardos: quien sale perdiendo es el que busca casa.

Bernardos, por su parte, no ha rebajado el tono. A principios de octubre sugirió en sus redes a los propietarios dejar las viviendas vacías "hasta que vuelva a haber seguridad jurídica". Y el 20 de octubre, en una columna en Crónica Global, sostenía que muchos caseros ya han dejado sus pisos vacíos a la espera de un marco más favorable y que podrían venderlos si vuelven a gobernar PSOE y Sumar, algo que agravaría el desequilibrio que él lleva semanas denunciando.

"A los propietarios, la seguridad jurídica les importa mucho más que la rentabilidad obtenida por el arrendamiento", escribía. Su apuesta de que Sánchez aguantaría todo lo posible no se cumplió. La siguiente parada es el 12 de noviembre, cuando la Diputación Permanente decida qué queda de los decretos, a 17 días de las urnas.

Foto | El Blog Salmón

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