FLIP, el barco que se hunde para sobrevivir a las tormentas

Flip Barco Que Gira
  • El R/P FLIP, con sus 108 metros de eslora, puede gira 90 grados hasta quedar casi vertical

  • Con unos 90 metros bajo el agua apenas se mueve con las olas, y ahora la empresa DEEP la reconstruye en Francia

Hay barcos que se hunden por accidente, y otros que lo hacen por culpa de una tormenta, pero el R/P FLIP (Floating Instrument Platform) se hunde porque le toca. Se concibió para cambiar de posición en alta mar y quedarse en vertical, con buena parte del casco bajo el agua, lo que hace que parezca que la embarcación esta naufragando, pero en realidad es una maniobra segura. Lo que busca es calma, y la encuentra en el sitio más inesperado: debajo de las olas.

El giro, literalmente. El FLIP medía 108 metros de eslora y desplazaba unas 700 toneladas. Fue lanzado en junio de 1962 y lo operó durante décadas Scripps, en la Universidad de California en San Diego. Su especialidad era el sonido bajo el agua, aunque con el tiempo acabó siendo una plataforma versátil para la oceanografía física de las capas superiores, la meteorología, la geofísica y la biología (incluidos los sonidos de los mamíferos marinos).

Todo empieza con un remolcador que lo lleva hasta la zona de trabajo, donde el FLIP flota en horizontal, como una embarcación alargada y de aspecto casi convencional, pero después se inundan sus tanques de lastre, el agua desplaza el equilibrio y la estructura gira 90 grados hasta quedar casi vertical. Y todo eso en unos 20 minutos aunque la ficha técnica de Scripps habla de menos de media hora.

¿Por qué se está quieto? En esa posición, unos 90 metros de su longitud quedan sumergidos, y sólo sobresale una parte relativamente pequeña; casi todo el casco queda por debajo de la zona que más agita el oleaje. Además, su diámetro es variable, 6,5 metros entre los 91 y los 49 metros de profundidad, y se estrecha hasta unos cuatro metros a 20 metros de profundidad. Lo que significa que con olas de diez metros, su movimiento vertical total fue inferior a un metro.

Esa estabilidad es la razón de ser del proyecto. Para estudiar cómo viaja el sonido bajo el agua o medir las corrientes, los científicos necesitan saber dónde está cada instrumento, y si la plataforma se balancea sin parar, las mediciones se confunden con el movimiento del soporte. El FLIP redujo ese problema y permitió trabajar con sensores, hidrófonos y sonares a distintas profundidades. Además, podía fondearse en aguas de hasta 5.000 metros.

La vida a bordo. Cabían 16 personas: cinco tripulantes y once científicos. Tenía dos laboratorios y capacidad para campañas de hasta 30 días sin recibir suministros. El agua potable salía de un depósito de unos 5.700 litros, y una planta de ósmosis inversa producía unos 117 litros por hora, y para la energía contaba con tres generadores diésel que daban 340 kilovatios para los sistemas y los equipos científicos.

Los interiores se pensaron para las dos posiciones, con puertas y duchas pensadas para el giro, además de elementos como los generadores, la cocina y las literas montados en cardán para rotar 90 grados. Otra curiosidad es que no tiene hélices, carecía de propulsión propia, y necesitaba de un remolcador para ir al lugar de investigación y volver a puerto.

Del desguace a Francia. Sin embargo, este ingenio termino su etapa con Scripps en agosto de 2023. La institución lo retiró después de que una revisión concluyera que los costes de renovarlo no estaban justificados. Se programó su desguace en México, pero en octubre de 2024 la compañía británica DEEP, especializada en hábitats submarinos, lo rescató y anunció en su web que contaban con un plan de reforma y modernización de entre 12 y 18 meses en Francia.

La resurrección del FLIP se está llevó a cabo en los astilleros MB92 de La Ciotat. El 30 de abril de 2026, el equipo explicó en una entrevista publicada por MB92 que había encontrado corrosión y fatiga en varias zonas, lo que obligó a sustituir planchas del casco, y que se habían retirado unas 180 toneladas de lastre de hormigón para llegar a elementos estructurales embebidos en él. La modernización a la que se está sometiendo incluye nuevos instrumentos, sensores, capacidad informática y sistemas de comunicaciones, además de un sistema modular para integrar equipos de terceros. La intención de DEEP para con el FLIP es que vuelva a ser una herramienta para la investigación oceánica y que pueda apoyar los despliegues de sus hábitats submarinos Sentinel.

Foto | DEEP (vía OceanX y su canal de YouTube)

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