
La Reserva Ecológica de Guapiaçu (REGUA) lleva desde 2001 devolviendo el bosque a unas tierras de la Mata Atlántica castigadas por la agricultura, la tala y el ganado
El protagonista del regreso es el tapir sudamericano, sin registros en el estado de Río de Janeiro desde 1914
En 2001, una familia brasileña se propuso devolverle el bosque a una zona degradada de la Mata Atlántica a base de plantar unos 840.000 árboles. Lo que hicieron fue convirtir antiguos terrenos ganaderos en más de 600 hectáreas de selva, y eso propició el retorno de una especie que había estado ausente de este tipo de bosque durante un siglo: el tapir sudamericano. Y de rebote, se consiguió un programa de reintroducción para esta especie.
Los responsables son Nicholas y Raquel Locke, que en 2001 pusieron en marcha la Reserva Ecológica de Guapiaçu (REGUA), en Cachoeiras de Macacu. Aquellas tierras venían de la explotación agrícola y la tala, y parte de ellas se usaba para criar ganado, según se desprende de informaciones vertidas por medios como contaba Mongabay en 2023.
El caso es que la familia y sus colaboradores llegaron a sembrar esos 840.000 árboles, recuperando 607 hectáreas en el proceso, cifras de un informe de World Land Trust de febrero de 2025, según recoge Futura-Sciences. Con el paso del tiempo y según datos de la web de REGUA, aumentaron esa cifra 1.002.000 plantones y 710 hectáreas restauradas. La consecuencia es que, con la vegetación, volvieron los humedales, que la misma web cuenta entre los hábitats que restaura, y a la postre y también con ellos, comida y refugio para muchas especies, entre las que está el tapir que nos ocupa.
El biólogo Fernando Fernandez (Universidad Federal de Río de Janeiro) recordaba a la agencia AP que esta especie estaba extinta en el estado de Río de Janeiro desde 1914, según recogía Euronews en 2020, debido a la caza y a la destrucción de su hábitat. Su regreso arrancó en diciembre de 2017, con los tres primeros ejemplares, y con el paso del tiempo se hicieron más sueltas.
La población reintroducida ha conseguido criar en libertad, y a finales de agosto de 2025, la reserva registró la octava cría nacida en esa zona según detalla Olhar Digital. Dicho de otra forma, el tapir ya se reproduce en la selva restaurada, prueba de que recuperar un bosque puede devolver a la fauna los ecosistemas que había per
Foto | Giles Laurent (vía Wikimedia Commons CC BY-SA 4.0)
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