
Oh, qué alegre ilusión es ir con Mary, Mary me hace a mí soñar
Pocas actrices logran inscribir su nombre con tanta fuerza en la historia del cine, y menos aún siguen ganando premios nueve décadas después de nacer. Tiene 91 años recién cumplidos y es una absoluta leyenda de Hollywood. Alcanzar esa edad ya es un hito, pero hacerlo con trabajo sobre la mesa y premios recientes en la vitrina es algo reservado para muy pocas figuras. Una de ellas es nada menos que Julie Andrews.
Conviene matizar qué significa hoy "seguir en activo". En agosto, la actriz confirmó que no volverá a ponerse frente a una cámara y que no participará en la tercera entrega de El diario de la princesa. "La verdad absoluta es que creo que ya estoy más allá de todo eso", dijo a The Hollywood Reporter. "No estoy completamente retirada, pero ahora hago otro tipo de trabajo: escribo libros y grabo muchos pódcast y locuciones".
Aún ganando premios: Ese otro trabajo le sigue dando resultados. El 6 de septiembre, todavía con 90 años, ganó el Emmy a mejor interpretación de voz por Bridgerton y se convirtió en la mujer de mayor edad en ganar un Emmy en horario estelar. Era su segunda victoria consecutiva en la categoría.
Un Oscar con sabor a revancha: Al repasar su filmografía —que supera las 50 producciones entre cine y televisión— sobresalen dos títulos estrenados de forma consecutiva. El primero llegó en 1964 con la niñera mágica de Disney en Mary Poppins, que además fue su debut en un largometraje de imagen real.
Apenas un año más tarde, en 1965, Andrews se puso en la piel de una novicia que devuelve la alegría a una numerosa familia austriaca antes de huir del régimen nazi en The Sound of Music (mejor conocida en México como La novicia rebelde).
A lo largo de su carrera acumuló tres nominaciones al Oscar, por Mary Poppins, The Sound of Music y Victor/Victoria. Ganó la estatuilla a mejor actriz por la primera, en la ceremonia del 5 de abril de 1965.
El premio tuvo algo de justicia poética. Andrews había triunfado en Broadway como Eliza Doolittle en My Fair Lady, pero cuando el musical llegó al cine el productor Jack Warner prefirió a Audrey Hepburn porque Andrews nunca había hecho una película y no era un nombre lo bastante conocido. Disney aprovechó que estaba libre. Aquella noche My Fair Lady se llevó el Oscar a mejor película, pero Hepburn ni siquiera estaba nominada y la estatuilla de mejor actriz fue para la descartada.
Nunca dejó de ser memorable: Lejos de estancarse, continúo eligiendo bien. Desde la cantante que se hace pasar por hombre en Victor/Victoria hasta la reina Clarisse Renaldi, encargada de instruir a Anne Hathaway en las normas de la realeza en El diario de la princesa, que este año cumplió su 25.º aniversario.
Una niña prodigio con cuatro octavas: Nacida como Julia Elizabeth Wells el 1 de octubre de 1935 en Walton-on-Thames, Inglaterra, Andrews vivió la separación de sus padres durante la Segunda Guerra Mundial. Su madre y su padrastro formaban parte del circuito de vodevil, así que se adentró en el mundo del espectáculo siendo muy pequeña, y pronto destacó por un rango vocal fuera de serie de cuatro octavas.
Su debut profesional en solitario llegó el 22 de octubre de 1947, con 12 años recién cumplidos, en la revista Starlight Roof del London Hippodrome. Un año después, con 13, se convirtió en la solista más joven en actuar en una Royal Variety Performance, ante el rey Jorge VI. Son casi 79 años de carrera.
Su primer crédito en el cine fue solo de voz. En 1952, con 16 años, dobló al inglés a la princesa Zeila en The Singing Princess, la versión británica de la cinta animada italiana La rosa di Bagdad (1949). En 1953, con 18, protagonizó Cinderella en el London Palladium, y el 30 de septiembre de 1954, en la víspera de cumplir 19, debutó en Broadway con The Boy Friend.
Después vendría Eliza Doolittle. Su potencia vocal explica que tanto Mary Poppins como Maria von Trapp fueran papeles profundamente ligados al canto, y que en la memoria colectiva siga sonando aquel inmortal "The hills are alive with the sound of music".
La operación que le quitó la voz
En junio de 1997 sobrevino el golpe más duro de su carrera. Tras casi dos años haciendo siete u ocho funciones semanales de Victor/Victoria en Broadway, Andrews, de 61 años, se sometió en el hospital Mount Sinai de Nueva York a una intervención para retirar lo que le describieron como nódulos no cancerosos en las cuerdas vocales. Salió del quirófano sin su voz de canto y nunca la recuperó.
Años después contó que quizá ni siquiera tenía nódulos, sino una estriación muscular causada por el sobreesfuerzo. "Cuando desperté de la operación, mi voz de canto había desaparecido. Caí en una depresión. Sentí que había perdido mi identidad", relató en 2019 a la revista de la AARP.
En 1999 demandó por negligencia a dos médicos y al hospital. El caso se cerró con un acuerdo confidencial en septiembre de 2000.
La salida llegó por un camino inesperado: empezó a escribir libros infantiles con su hija, Emma Walton Hamilton. Hoy firman juntas más de 25 títulos.
De icono del cine clásico a la voz más premiada de Netflix: Lejos de retirarse, la actriz encontró una nueva faceta en el trabajo de voz a partir de los 2000. Fue la reina Lillian desde la segunda entrega de Shrek, la madre de Gru en Mi villano favorito e incluso la imponente criatura marina Karathen en Aquaman.
Desde 2020, millones de espectadores la escuchan en Bridgerton. Sin aparecer a cuadro, Andrews encarna a la implacable cronista de chismes Lady Whistledown, y su voz en inglés funciona como hilo conductor de la serie. Ha contado que nunca ha coincidido en persona con el reparto.
Tras varias nominaciones sin premio, ganó el Emmy por ese papel en 2025 y repitió en 2026. Con los de 1973 (The Julie Andrews Hour) y 2005 (Broadway: The American Musical), ya suma cuatro.
Y seguirá estrenando. Disney+ estrenará en 2027 un documental sobre su vida dirigido por R. J. Cutler, con material de archivo inédito y entrevistas nuevas. Seguir trabajando después de los 90 es un privilegio al alcance de muy pocos nombres, entre ellos Rita Moreno. La lista acaba de perder a otro: Eva Marie Saint, la ganadora del Oscar más longeva, murió el 6 de octubre a los 102 años.
Ver todos los comentarios en https://www.thewatmag.com
VER 0 Comentario